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La difícil tarea de gestionar la nube

La transición hacia la nube implica desplazar aplicaciones, datos y procesos de negocio desde servidores locales hacia plataformas de computación remota gestionadas por proveedores cloud. Si bien muchas empresas reconocen los beneficios potenciales de esta migración, el éxito de la misma depende en gran medida de una estrategia bien definida y ejecutada.



La transición hacia la nube implica desplazar aplicaciones, datos y procesos de negocio desde servidores locales hacia plataformas de computación remota gestionadas por proveedores cloud. Si bien muchas empresas reconocen los beneficios potenciales de esta migración, el éxito de la misma depende en gran medida de una estrategia bien definida y ejecutada.


Sin embargo, la realidad es que no todas las organizaciones tienen esta hoja de ruta completamente definida desde el principio. Algunas empresas pueden abordar la migración de manera gradual, moviendo primero cargas de trabajo menos críticas o no relacionadas con la misión principal del negocio, mientras que otras optan por una migración más agresiva y rápida.


Por su parte, aquellas empresas que sí disponen de una estrategia de migración bien definida tienden a experimentar una transición más suave y exitosa. Donde se suelen incluir una evaluación exhaustiva de las cargas de trabajo existentes, identificación de aplicaciones y datos adecuados para la migración, consideraciones de seguridad y cumplimiento, selección de proveedores de servicios en la nube adecuados, y planes detallados para la implementación y gestión continua en la nube.


“La migración a la nube es un proceso diverso y complejo que implica decisiones sobre el tipo de nube, como privada o pública, y las opciones de migración, como Lift and Shift o Refactorización. Cada opción tiene implicaciones únicas, y las empresas a menudo enfrentan retrasos y sobrecostos debido a costos ocultos. Esto puede resultar en decepciones con las expectativas previas y llevar a repatriaciones o exploración de otros modelos de nube. Muchas empresas optan por migrar primero a una nube privada para realizar transformaciones y consolidaciones antes de pasar a una nube pública”, aclara Fernando Fuentes, Head of Arsys Cloud Solutions Sales Enablement.



Es por ello por lo que, incluso las empresas con estrategias sólidas, pueden enfrentar desafíos durante el proceso de migración. Cómo explica Carlos Milán Figueredo, Senior Solutions Architect de AWS España, las organizaciones pueden paralizarse si no saben cómo mover cada carga de trabajo, “desde AWS trabajamos con ellas para hacer un análisis de cada aplicación, evaluarla y construir un plan sobre cómo moverlas a la nube a corto, medio y largo plazo. Esto ayuda a las organizaciones a obtener los beneficios de la nube para muchas de sus aplicaciones más rápidamente y les ayuda a ejecutar un plan para mover el resto. Para ello utilizamos el Migration Acceleration Program (MAP) de AWS, un programa de herramientas que reducen los costes y automatizan y aceleran la ejecución, contenidos de formación personalizados y la experiencia de los partners de AWS”.


Además de disponer de una buena solución para llevar a cabo el proceso, Oscar Bernacer, Cloud Engineer Director en Oracle Iberia incide en que también es importante el diseño de base de la arquitectura para despliegue en la nube (conocido como “Landing Zone”). “Las estrategias de migración se simplifican en aquellos casos donde los proveedores pueden desplegar sus soluciones tanto en entornos on-premises, como de nube híbrida -cloud privada desplegada en los centros de los clientes- y/o en nube pública. Esto facilita que los clientes adopten la estrategia de migración que mejor se adapta a sus necesidades, posibilitando además la coexistencia entre distintos entornos”.


La migración a la nube es un proceso diverso y complejo que implica decisiones sobre el tipo de nube, como privada o pública, y las opciones de migración

Otro punto importante en la estrategia es que las empresas fortalezcan sus propias capacidades digitales para hacer más con menos. Sobre esto Juanjo García, director de la unidad Cloud de Microsoft en España, explica que esto, “solo se consigue, invirtiendo en la formación continuada de profesionales certificados en tecnologías avanzadas y estableciendo relaciones de confianza con partners estratégicos que faciliten la digitalización y pongan esa tecnología a su servicio”.



Fallos en la migración:


El 74% de los CIOs están involucrados en la nube, y muchos lo ven como una plataforma de crecimiento e innovación, a pesar de ello, el 53% no obtiene un valor substancial con esta inversión. Este hecho puede atribuirse a diversos factores, según comenta Carlos Sánchez-Largo, Cloud Services Head, HPE Spain: “En un primer lugar, puede que se haya decidido la migración a la nube de una carga que no encajaba en ella como localización. O a un tipo equivocado de nube (pública vs privada). Por no haber realizado el análisis del que hablábamos antes. En algunos casos, las empresas pueden no estar utilizando la nube de manera eficaz, desaprovechando funcionalidades valiosas”.


Pero entonces, ¿qué pueden hacer las empresas?. Para abordar este desafío, “es esencial que las empresas realicen una evaluación minuciosa de sus necesidades y objetivos. Asegurarse de utilizar la nube de manera eficaz implica entender plenamente sus capacidades y aplicarlas de manera estratégica. Al alinear de manera más precisa las cargas de trabajo con las capacidades de la nube, las empresas pueden maximizar el valor de su inversión y aprovechar al máximo las ventajas ofrecidas por esta tecnología”, añade.


Desde el punto de vista de José Aznar, Business Solutions Manager de Kyocera, además de lo mencionado, en ocasiones, no se tienen en cuenta los costes ocultos que implica una migración a la nube. “Hablamos de la nube no sólo en términos de nuestros sistemas productivos, sino también en toda esa gama de soluciones. Muchas son indispensables en las organizaciones y están dejando de ser percibidas erróneamente como quebraderos de cabeza y asociados con un coste elevado por ese uso de la nube. Otro error es pensar que esta migración y adaptación a los cambios de negocio se producen a gran velocidad y sin esperas”.


Otro error clave puede ser la falta de alineación entre la estrategia de nube y los objetivos empresariales. “Para solucionar esto, es esencial enfocarse en una planificación estratégica que contemple la nube como un habilitador de negocios y no solo como una solución tecnológica. La capacitación continua y la adopción de mejores prácticas en la gestión de la nube también son fundamentales”, opina Alfredo García, Corporate Director, Aire Networks.


Reducción de costes: del on-premise al cloud


La transición de un modelo on-premise a uno de cloud no siempre resulta en una reducción de costes. A pesar de ser una expectativa común, depende en gran medida de las necesidades específicas de cada organización. No se trata de una elección binaria, por eso García incide que Microsoft Azure proporciona tantos sabores de nube como necesidades particulares tiene cada empresa, “haciendo posible desplegar soluciones heterogéneas para permitir a cada organización contar con las mejores herramientas para centrarse en su misión y lograr sus metas. Hemos visto un gran aumento en el interés por las herramientas low-code como Power Platform, que permiten a las organizaciones crear y desplegar sus propias soluciones en poco tiempo y con un ahorro de costes del 70% respecto al desarrollo tradicional, según los datos de un estudio elaborado por Forrester”.


Y es que, esta claro que la adopción de la nube continúa creciendo tanto a nivel nacional como global y eso es por los beneficios que aporta a todo tipo de organizaciones, de cualquier tamaño y en cualquier industria. Uno de los beneficios que los clientes observan al adoptar la nube es el ahorro de costes. Sobre esto, AWS permite a los clientes intercambiar gastos de capital por gastos variables, y solo pagan por la tecnología a medida que la consumen. De esta forma, según Milán Figueredo, este gasto variable es mucho menor al que podrían conseguir por si mismos debido al modelo de pago por uso y a las economías de escala de AWS. «Por ejemplo, en España, Cepsa está migrando todos los servidores y operaciones de su infraestructura a AWS, lo que incluye 12 cargas de trabajo SAP HANA críticas para el negocio, como contabilidad, facturación, gestión de la cadena de suministro y fabricación, para sus mercados verticales de petróleo, servicios y retail. Como resultado de la migración, la compañía conseguirá mayor visibilidad y agilidad de las operaciones globales y, al menos, un 25% de ahorro de costes al año”.


De ahí que sea fundamental que los proveedores permitan reaprovechar las inversiones ya realizadas en OnPrem y trasladarlas directamente al ámbito Cloud. Para Bernacer, se trata de evitar los costes duplicados ya que si se utiliza la nube y no se “apagan” o migran los entornos on-premises, no solo no se reducen, sino que se incrementan, “es crucial realizar un dimensionamiento preciso de la infraestructura en la nube para evitar sobrecostos, considerando todos los componentes y sus interacciones. La flexibilidad de la nube permite ajustar los recursos según las necesidades empresariales, automatizando este proceso tanto a corto como a largo plazo. Apagar entornos no utilizados, como los de desarrollo, es una forma básica de optimizar recursos. Oracle ofrece programas para acelerar la migración a la nube y reutilizar licencias existentes en la nube (OCI) con mecanismos BYOL (Bring Your Own License) y descuentos en soporte OSR (Oracle Support Rewards), reduciendo significativamente los costos”.




Colaboración entre equipos de desarrollo y DevOps


La adopción de la nube en los equipos de DevOps facilita a todos los miembros trabajar en un entorno compartido, fortaleciendo la colaboración con transparencia y visibilidad en tiempo real. Además, la capacidad de implementar cambios de manera rápida y frecuente agiliza el proceso de iteración, permitiendo a los equipos adaptarse con agilidad a los cambios del mercado.



También afecta a la eficiencia de los equipos de DevOps gracias a las herramientas y servicios en la nube que automatizan tareas repetitivas, liberándoles de trabajos manuales innecesarios. “Por otra parte, la capacidad de escalar aplicaciones y servicios de manera eficiente en la nube proporciona a los equipos la flexibilidad necesaria para gestionar picos de tráfico y cargas de trabajo inesperadas con mayor eficacia”, desarrolla el director de la unidad Cloud de Microsoft en España.





En esta misma línea, Matias Sosa, Marketing Development Manager de OVHCloud opina que la gestión de la nube a la colaboración entre equipos de desarrollo y operaciones DevOps es muy positiva, “el cloud es un facilitador, y más con las nuevas plataformas PaaS listas para usar, que en muchos casos están diseñadas para ayudarles en la gestión de sus plataformas sin tener que ocuparse de la parte de la administración de la infraestructura. La mayor parte de los servicios cloud, sobre todo en Public Cloud, permiten trabajar con una infraestructura bajo código, lo que conlleva trabajar de forma programática. De esta manera los desarrolladores y los DevOps pueden compartir e integrar entre sus equipos todos los trabajos de despliegue, actualizaciones…, y así colaborar en la automatización de tareas”.


Gestionar el multicloud y la nube híbrida


Actualmente, la hibridación y el multicloud se han convertido en un pilar básico de las estrategias cloud de las empresas, pues les permiten incrementar su escalabilidad, maximizar la continuidad de sus operaciones y reducir el «time to market». Sin embargo, el despliegue y el uso de soluciones multicloud resulta complejo para muchas empresas, debido a que muchas soluciones no permiten una interconexión e integración fluida o se basan en tecnologías propietarias que dificultan la libre orquestación.


Por eso desde OVHcloud promueven la interoperabilidad y los entornos multicloud basados en estándares abiertos o de mercado, lo que facilita a los departamentos de TI la labor de realizar una rápida migración al cloud o escalar fácilmente, puesto que las complejidades de las aplicaciones se simplifican mucho cuando la tecnología que se utiliza es estándar.

El 74% de los CIOs están involucrados en la nube, y muchos lo ven como una plataforma de crecimiento e innovación, a pesar de ello, el 53% no obtiene un valor substancial con esta inversión


“Esto es clave para la hibridación y también para facilitar la reversibilidad: el cliente debe poder migrar sus soluciones cloud o cambiar de proveedor sin ningún bloqueo tecnológico ni económico. Además, es importante la localización de la infraestructura y trabajar con un proveedor cloud multilocal que permita a los equipos de TI contar con tecnologías para la hibridación de los diferentes modelos de cloud; en nuestro caso contamos con OVHcloud Connect, una solución segura y simple de interconexión privada entre la red del cliente y las infraestructuras de OVHcloud, con numerosos puntos de presencia mundial”, argumenta Sosa.


Desde AWS opinan igual, Milán Figueredo incide en que en el futuro la mayoría de cargas de trabajo estarán en la nube. A pesar de ello, “durante esta transición, los clientes quieren poder ejecutar AWS junto con sus entornos locales de forma fluida. Tenemos clientes que, por ejemplo, han hecho grandes inversiones en VMWare. Por eso ofrecermos VMWare Cloud on AWS, con el que los clientes pueden utilizar su software y herramientas VMware existentes para aprovechar la presencia global y la amplitud de servicios de AWS. Para la gestión de nube híbrida, recomendamos utilizar también otras soluciones como AWS Outposts, que extiende la infraestructura de AWS a entornos locales, proporcionando una experiencia de nube consistente. Entre otras muchas soluciones para la gestión de la nube híbrida también contamos con los servicios de la familia AWS Snow, con los que los clientes pueden recopilar y procesar datos en la periferia y transferir petabytes de información hacia y desde AWS”.


En concordancia, el CEO de HPE, Antonio Neri, vaticinó hace años que el futuro de la tecnología pasaba por la nube híbrida. “De hecho, nuestras soluciones fusionan la potencia de la nube híbrida con la IA. Dicho esto, es cierto que la gestión de entornos multicloud y la nube híbrida requieren una estrategia meticulosa que contemple objetivos bien definidos, trazando un camino claro hacia la optimización y la eficiencia en el uso de recursos distribuidos. Un plan de acción detallado, delineando pasos concretos y plazos realistas, asegura una implementación fluida y una respuesta proactiva a los desafíos. Se trata de una estrategia de nube híbrida por diseño”, dice Sánchez-Largo.


La asignación de un equipo dedicado y con suficiente experiencia a la gestión es un elemento crítico. Este equipo no solo debe estar capacitado en las complejidades de entornos multicloud y nube híbrida, sino también contar con la experiencia necesaria para garantizar una operación continua y segura. La colaboración estrecha y la coordinación eficiente son fundamentales para superar los desafíos inherentes a la diversidad de plataformas.


Asimismo, la elección y la implementación de herramientas y tecnologías adecuadas para la gestión de la nube son aspectos vitales. Estas herramientas deben brindar visibilidad unificada, permitir la automatización de tareas repetitivas y garantizar la seguridad en todos los entornos. La inversión en tecnologías avanzadas facilita una gestión eficaz y proactiva, asegurando que la infraestructura en entornos multicloud y nube híbrida esté alineada con los objetivos empresariales y las mejores prácticas del sector.


La seguridad de la nube


Es una realidad que la migración al cloud seguirá creciendo, lo cual también implicará más frentes a los que atender, una situación que, de no gestionarse de forma oportuna, puede aumentar la complejidad operativa y ampliar el área de exposición desde el punto de vista de la seguridad. Y es que, tan solo en el último año, los ataques cibernéticos han afectado a 120 países, alimentados por el espionaje promovido por gobiernos y con operaciones de influencia también en aumento. Así lo destaca el informe anual Microsoft Digital Defense Report.


“Los líderes tecnológicos enfrentan desafíos críticos en la protección de datos, priorizando la confidencialidad, integridad y disponibilidad de la información ante amenazas en constante evolución. La gestión de identidades y accesos se vuelve crucial en infraestructuras complejas, asegurando que solo usuarios autorizados accedan a recursos críticos. Por su parte, la detección y respuesta ágil a incidentes es vital, con la necesidad de identificar y mitigar amenazas en tiempo real”, explica el HPE Cloud Services Head for Spain.

Siguiendo este análisis, el director de la unidad Cloud de Microsoft resalta el papel fundamental de la IA en la seguridad cloud, “será crucial a la hora de diseñar estrategias de defensa, al automatizar y mejorar los procesos de detección de amenazas, el tiempo de respuesta, el análisis y la predicción. Por ello, anunciamos a finales del año pasado la Iniciativa de Futuro Seguro (SFI), que cuenta con tres pilares: la ciberseguridad basada en IA, los avances en ingeniería de software y la defensa de una mayor aplicación de los estándares internacionales para proteger a los civiles de las amenazas cibernéticas”.


El Cloud Engineer Director en Oracle Iberia también incide en la IA, a lo que añade la necesidad de utilizar soluciones seguras basadas en el principio de “confianza nula”, “que evita cometer errores de configuración o los minimiza, y mecanismos automatizados de configuración y supervisión de la seguridad de la propia infraestructura de la nube para prevenir, detectar e incluso poner remedio a determinadas amenazas a la seguridad. Dado que los vectores de ataque, tanto internos como externos, son cada vez más sofisticados, ya está incorporada la Inteligencia Artificial para asistir a las empresas en estos retos, detectando patrones de comportamiento sospechosos y anticipando la respuesta más adecuada”.


Por su parte, desde Kyocera lo reducen a que, “la cuestión no es cómo diseñar una estrategia cloud, si no cómo diseñar una estrategia tecnológica en la que, aunque el cloud va a jugar un papel importante, la seguridad también y, por eso, se intentará evitar los ataques con todos los medios al alcance. En la actualidad, todos los fabricantes de seguridad están preparados y tienen versiones que funcionan tanto en cloud como en entornos on-premise o híbridos”.


La complejidad del legacy


El uso de nuevas tecnologías se ha aplicado con éxito a los sistemas legacy, como el Host -sistema legacy por antonomasia-, siendo capaces de refactorizar este tipo de soluciones en componentes discretos y basados en tecnologías abiertas y estándares. Aquellos Sistemas legacy que han sido desarrollados durante años por las empresas, suelen representar un reto mayor en su migración a la nube, fundamentalmente por estar organizados en grandes bloques que no pueden descomponerse en componentes más pequeños. Dichos entornos legacy no están certificados o no es viable técnicamente su migración completa a la nube, o bien existen determinados criterios normativos y/o regulatorios que hacen más compleja su transformación.


Pero entonces, es el legacy la principal barrera para traspasar ciertas cargas a los entornos cloud? ¿Es la complejidad de mover esos sistemas el principal impedimento para el desarrollo total de la nube? Respondiendo a la cuestión, Matias Sosa, Marketing Development Manager de OVHCloud aclara que en algunos sectores como el financiero podría ser la causa, al contar con requisitos de cumplimiento normativo muy exigentes y políticas estrictas de almacenamiento y retención de datos. Pero en la mayoría de los casos, “lo que vemos es que los retos están más relacionados con la dificultad en la gestión de la integración de los sistemas legacy o heredados, así como en la amortización de la infraestructura heredada. La gran oferta de soluciones cloud existentes en el mercado, con tecnologías diversas y servicios o costes incluidos que no siempre se detallan claramente, es otra de las barreras más extendidas”


Al igual que su compañero, José Aznar recalca que sí, el legacy es uno de los factores que más están impactando. “Tener aplicaciones realizadas en lenguajes que ya se quedan desactualizadas y en las que se han invertido tanto tiempo, es una barrera real y cuesta justificar el ROI invertido. Sobre la migración pensamos que en algún momento próximo estaremos en la necesidad de realizar un nuevo traspaso y paralelizar las operaciones hasta que funcionen correctamente, ya que los entornos con los que se trabaja no son perennes. Por eso mi consejo es aprovechar y utilizar la nube para acortar estos periodos de migración”.


Del mismo modo, para Carlos Sánchez-Largo esto no tiene por qué ser un impedimento. “Debe ser analizado caso por caso. Es necesario, eso sí, realizar una planificación exhaustiva y una ejecución precisa para asegurar una transición sin contratiempos. Las fases del proceso pasan por evaluar minuciosamente la arquitectura existente, identificar áreas de incompatibilidad, y llevar a cabo ajustes necesarios para optimizar el rendimiento en la nube. La migración de aplicaciones heredadas no solo demanda un despliegue técnico experto, sino también una consideración meticulosa de los costes, tiempos y potenciales interrupciones operativas. En última instancia, superar esta barrera implica una estrategia integral, desde la evaluación inicial hasta la implementación diligente, para lograr una integración efectiva de sistemas heredados en entornos cloud”.


Pero no todo el mundo está de acuerdo en que trasladar el legacy sea complejo, aunque no se sabe a ciencia cierta si se intenta por la dificultad de manejarse con sistemas obsoletos con sistemas como los mainframes, donde hay cada vez más dificultad para encontrar los perfiles adecuados para manejarlos o por las ventajas que supuestamente produce trasladar esas cargas a los entornos cloud. En este sentido, Marian Ortega, directora de Delivery de Kyndryl asegura que “las empresas están acelerando la modernización de sus plataformas mainframe para integrarlas mejor en un entorno de nube híbrida, aprovechando las capacidades de integración en expansión de las plataformas cloud para acceder a los datos y a las aplicaciones mainframe. Es mundo que evoluciona de manera muy rápida y en el que surgen continuamente nuevas oportunidades”.


Beneficios de la nube


Sin duda la nube es la solución que ha conseguido democratizar el acceso a las herramientas tecnológicas más innovadoras entre organizaciones de todos los tamaños, desde pymes prácticamente unipersonales a grandes multinacionales. Si algo tienen en común las organizaciones, independientemente de su tamaño, sector o actividad, es que todas pueden aprovechar por igual las capacidades tecnológicas que ofrece la nube, y eso es una enorme oportunidad.


De acuerdo con lo manifestado por García, la apuesta por el cloud permite a las organizaciones adoptar la innovación de un modo más ágil, ya que pueden contar siempre con las últimas versiones y funcionalidades incorporadas en los productos. “Además, la migración al cloud permite aumentar la flexibilidad y escalabilidad, haciendo posible que millones de personas puedan trabajar de forma colaborativa, disponiendo de recursos accesibles de manera segura desde diferentes ubicaciones y manteniendo el ritmo de sus negocios de manera efectiva y sencilla”.


Siguiendo esta perspectiva para Sánchez-Largo el beneficio fundamental de la nube es la agilidad, “la capacidad de escalar recursos de manera dinámica según las necesidades empresariales, adaptarse rápidamente a cambios en la demanda y adoptar nuevas tecnologías de forma eficiente, constituye un diferenciador clave”.


Por encima de las ventajas técnicas (elasticidad, agilidad, productividad) y económicas (pago por uso, impacto en balances…), Fuentes destaca la capacidad de innovación que confiere la nube a las empresas que la utilizan y la temporalidad. “los clientes ahora pueden consumir estas nuevas tecnologías en la forma y tiempos correctos para su caso particular y para obtener su innovación en valor, y obtener así ventajas competitivas diferenciales y disruptivas que incrementen sus ventas e ingresos”


En definitiva, Bernacer resume los múltiples beneficios del cloud en 4 principales bloques o categorías:


  • Beneficios de Negocio y un Time-to-market optimizado para las soluciones en nube

  • Uso eficiente y optimizado de recursos técnicos y funcionales en la nube que redundan en menores costes y un ROI acelerado

  • Seguridad en la nube, incorporando los tres pilares antes detallados que hacen de la nube un entorno fiable y seguro donde las empresas pueden desplegar sus cargas de trabajo de misión crítica


Catalizador de Innovación con un amplio conjunto de soluciones que naturalmente sólo están disponibles en el ámbito Cloud – Inteligencia Artificial, Cloud Native, etc


Tomado de: revistabyte.es


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