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Intel tiene un plan para volver a liderar la industria de los chips

Pat Gelsinger, el director general de Intel, no va de farol. Durante la entrevista que concedió a The Wall Street Journal a finales de octubre este ejecutivo aseguró que su estrategia a medio plazo en el ámbito de la industria de los chips pasa por tener los mejores transistores y la tecnología de integración más avanzada del mundo en 2025. Ahora mismo TSMC y Samsung, que son sus principales competidores, están fabricando circuitos integrados con procesos litográficos más avanzados que los de Intel, por lo que es evidente que no va a tenerlo fácil

Tomada de: Intel


Para pelear de tú a tú con estas dos compañías a Intel no le va a quedar más remedio que incrementar su competitividad, y para hacerlo tendrá necesariamente que realizar un gran esfuerzo en investigación y mejora de su infraestructura de fabricación. Tenemos razones sólidas para asumir que lo está haciendo. Si nos ceñimos a la investigación merece la pena que recordemos que a principios del pasado mes de febrero Wang Rui, la presidenta de la filial de Intel en China, afirmó que sus ingenieros ya han completado el desarrollo de sus tecnologías de integración de 2 y 1,8 nm.


Intel prevé tener preparado el nodo Intel 3 para iniciar la fabricación durante el segundo semestre de este año, así como empezar la producción de chips en el nodo Intel 20A (2 nm) durante la primera mitad de 2024. Y, lo que si cabe es más sorprendente, también planea tener listo el nodo litográfico 18A (1,8 nm) durante la segunda mitad del próximo año. Llevar a buen puerto este plan requiere contar con un fuerte respaldo económico, y parece que en este terreno esta empresa está poniendo toda la carne en el asador.


Estas son las plantas en las que va a invertir al menos 80.000 millones de dólares


Benjamin Netanyahu, el primer ministro de Israel, acaba de oficializar un movimiento importante: Intel se va a gastar 25.000 millones de dólares en una nueva planta de fabricación de semiconductores que estará alojada junto a su actual fábrica de chips de Kiryat Gat, ubicada no muy lejos de Tel Aviv. A finales de septiembre de 2022 tuve la oportunidad de visitar estas instalaciones y pude ver los equipos litográficos de ASML y Tokyo Electron que constituyen el auténtico corazón de esta planta trabajando a pleno rendimiento.


Intel ha previsto que esta nueva fábrica israelí inicie las pruebas de producción de circuitos integrados en 2027, un plazo que encaja bien con el tiempo que es necesario invertir en la puesta a punto de una nueva planta de fabricación de semiconductores. Según Netanyahu la puesta en marcha de estas instalaciones representará la mayor inversión realizada por una empresa extranjera en Israel, aunque no debemos pasar por alto que Intel no afrontará el pago íntegro de esos 25.000 millones de dólares; una parte estará subvencionada por el estado.


En cualquier caso, la compañía liderada por Pat Gelsinger planea hacer más movimientos importantes para desarrollar su infraestructura de fabricación de chips en Europa e Israel. En este último país además de poner en marcha la nueva planta de Kiryat Gat a corto plazo prevé completar la compra del fabricante de circuitos integrados israelí Tower Semiconductor. Esta operación le costará 5.400 millones de dólares, y, aunque sabemos que se estaba pergeñando desde febrero de 2022, su consolidación llegará durante los próximos meses.


No obstante, esto no es todo. Intel también ha confirmado que se gastará 4.600 millones de dólares en unas nuevas instalaciones que estarán alojadas en Breslavia (Polonia), así como 13.000 millones de dólares más en la expansión de su fábrica de Leixlip (Irlanda). El propósito de la mejora de esta última planta será duplicar su capacidad de fabricación y habilitar en Europa una fábrica preparada para producir chips en el nodo Intel 4.


El coste conjunto de las instalaciones en las que acabamos de indagar y el de la fábrica de Magdeburgo asciende a 80.000 millones de dólares


El coste conjunto de las instalaciones en las que acabamos de indagar y el de la fábrica que esta empresa planea construir en Magdeburgo (Alemania) asciende a 80.000 millones de dólares. Y no podemos pasar por alto que, además, está poniendo a punto dos nuevas plantas de semiconductores en Arizona (Estados Unidos) que costarán 20.000 millones de dólares. Esta vez sí. Intel parece estar aplicándose a fondo.








Tomado de: xataka

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