Computación en la nube: seis tendencias para 2021

Los datos en la nube llegó para quedarse y seguirá aumentando en la era post COVID-19

La adopción de la computación en la nube aumentó durante la última década, pero el proceso se aceleró en 2020 como resultado de la explosión del teletrabajo, dice un análisis de DevPro Journal. Hoy la nube es la columna vertebral del ecosistema tecnológico basado en aplicaciones y en datos que ha sido vital para gestionar la crisis de la pandemia y el cambio, agrega un análisis de Forbes. ¿La razón? Los servicios en la nube han revolucionado todo, desde el rastreo de contactos hasta los servicios de entrega a domicilio, la medicina remota y el trabajo desde casa.


“La computación en la nube permite la transformación digital al ritmo de la innovación, por lo que no es de extrañar que su adopción se haya convertido en una herramienta clave para las empresas durante la pandemia”, explica Matt Quinn, director de operaciones de TIBCO.


Según un informe sobre la adopción de la nube de la firma O'Reilly, el 88 por ciento de las empresas tenía algún tipo de infraestructura en la nube antes de la pandemia, y los encuestados, incluidos ingenieros de software, arquitectos de sistemas, CIO y administradores de sistemas, esperan que su uso se incremente durante el segundo trimestre 2021.


La investigación de O'Reilly también revela que el 25 por ciento de las empresas planean tener todas sus aplicaciones en la nube para el próximo año. Pero ¿cuáles serán las principales tendencias en 2021?


1. Nubes híbridas


La elección entre un entorno de nube pública, privada o híbrida se ha convertido en un reto para los tomadores de decisiones pues, aunque cada una ofrece ventajas y desventajas, las empresas se han dado cuenta de que no hay una solución mágica para todos.


Sin embargo, como lo dice un análisis de Forbes, “los entornos híbridos o de múltiples nubes, donde los usuarios eligen los elementos individuales de las ofertas de los proveedores de servicios que se adaptan a sus necesidades, han ganado popularidad, lo que ha llevado a una situación en la que esos proveedores han comenzado a reevaluar sus modelos de entrega”.


La ventaja de la infraestructura híbrida es que las empresas cuentan con la máxima seguridad de los recursos locales y la oportunidad de escalarlos dentro de la nube pública. “Para el 2021, más del 75% de las grandes y medianas empresas adoptará un enfoque multicloud o híbrido”, explica un análisis de la firma Innovecs.


2. Servicios bajo demanda


“A medida que las tendencias de adopción y migración de la nube continúen en 2021, las empresas necesitarán apoyo para lograrlas con éxito”, dice Quinn, de TIBCO. “Si bien algunas compañías podrán rediseñar a partir de sus herramientas locales, muchas necesitarán soporte".


Según este experto, el COVID-19 ha empujado a las empresas a evaluar sus estrategias a corto, medio y largo plazo cuando se trata de trasladar cargas de trabajo a la nube.


“Hemos visto muchos cambios y mejoras rápidas, dando paso a una refactorización y una re-arquitectura más considerada de los servicios, y ese es un lugar donde los proveedores de servicios pueden agregar una enorme cantidad de valor al crear una hoja de ruta sostenible para los clientes que necesitan para avanzar rápidamente.”


3. Acceso remoto a la nube


Este modelo de computación también es conocido como “escritorio como servicio” y lo ofrecen Amazon (con su plataforma Workspaces), Microsoft con Windows Virtual Desktop y Google a través de sus dispositivos Chromebook, entre otras compañías.


Según el analista Bernard Marr, de Forbes, el acceso remoto a la nube puede aumentar la eficiencia en toda la fuerza de trabajo al garantizar que los empleados usen tecnología sincronizada y actualizada. También beneficia la seguridad, ya que todos los dispositivos se pueden administrar de forma centralizada, en lugar de tener que asegurarse de que todos en la red sigan las mejores prácticas.


“Cuando las personas se unen o abandonan una empresa, el costo simplemente aumenta a medida que aumenta o disminuye la cantidad de horas dedicadas a usar la plataforma. Esta funcionalidad flexible significa que es probable que los servicios de escritorio virtual se vuelvan cada vez más populares en los próximos años”, concluye.


4. Ciberseguridad


La ciberseguridad (SECaaS, Security as-a-Service) es una necesidad transversal. Además de optimizar la conectividad a la red ?incluso para empleados remotos?, garantiza la disponibilidad, integridad y confiabilidad de la data empresarial y, al mismo tiempo, ayuda a fijar las políticas de seguridad necesarios para controlar los contenidos y gestionar el acceso a los recursos.


“La pandemia por el COVID-19 ha acelerado un proceso de varias décadas de darle la vuelta y hacer una realidad la empresa digital”, explica Brian Burke, vicepresidente de Gartner. Según Burke, la mayoría de los conjuntos cibernéticos de las organizaciones está ahora fuera de los perímetros de seguridad físicos y lógicos tradicionales.


Por ello, “a medida que las operaciones en cualquier lugar continúen evolucionando, la malla de ciberseguridad se convertirá en el enfoque más práctico para garantizar el acceso seguro y el uso de aplicaciones ubicadas en la nube y datos distribuidos desde dispositivos no controlados”.


5. Computación en el borde


La evolución de la computación en la nube va de la mano de la ‘Computación en el borde’ (Edge Computing), una de las tecnologías que definirá y revolucionará la manera en la que humanos y dispositivos se conectan a Internet. Su principal ventaja es que funciona de manera descentralizada.


Al establecer servicios de computación cerca de esas ubicaciones, los usuarios obtienen servicios más rápidos y confiables, y las empresas aprovechan la flexibilidad del cloud computing híbrido, sostiene Red Hat. Es decir, las aplicaciones funcionan en tiempo real con una latencia casi nula.


6. Teletrabajo


No es exagerado considerar el teletrabajo como una de las fuerzas o ‘drivers’ que está impulsando la computación en la nube en 2020 y en los próximos años.


“El COVID-19 ha permitido que algunas organizaciones adopten mucha más agilidad de la que quizás les resultaba cómoda antes, incluido el traslado a la nube. Ha superado mucha burocracia para tomar decisiones más rápidas en el momento porque las necesidades lo requieren”, dice Quinn, de TIBCO.


El desafío es cómo equilibrar la toma de decisiones ágil para mantener a los empleados seguros, mientras combinamos lo que será un mundo híbrido de trabajo desde el hogar y un entorno de oficina limitado.


Tomado de: Claro.com.co

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